Panel informativo agua y molino

1. EL AGUA Y EL MOLINO

El origen del molino se entiende por la presencia de agua en Pals, una antigua bahía poco profunda, donde era muy habitual las inundaciones de las crecidas de los ríos Ter y Daró y los temporales del mar. Los campesinos, terratenientes y gente de la zona, luchaban de forma constante para controlar las inundaciones y los niveles de agua. De ahí nació un sistema de regadío que se remonta a la época medieval. En 1321, los síndicos de Pals hacen tratos con el rey (Juan II rey de Aragón) para hacer derribar un molino, terraplenes y diques que eran causantes de inundaciones. También hicieron tratos para secar los estanques para cultivar las tierras.

    Foto archivo Parclau
    Foto archivo Parclau

    2. EL CANAL DEL MOLINO

    En 1452 el alcalde da licencia a Miquel Pere, el protonotario de Fernando el Católico, que ya tenía un molino de trigo, para construir uno de arrocero y hacer un canal del río Ter al molino y otro del molino hasta el mar, pudiendo reforzar con piedras, palos o cañas su salida al mar para que la arena no tapara su curso y los barcos poder entrar y salir sin dificultad.

    El riego del molino tiene una longitud de 12 km con una anchura de 12 metros y un caudal de 3,5 metros cúbicos por segundo aproximadamente. El canal nace en la esclusa de Canet y pasa por los municipios de Serra de Daró, Gualta, Fontanilles y Pals. El riego del Molino fue declarado bien cultural de interés local en 2005. El riego y las canalizaciones de las aguas forman una complicada red de regadío. El Daró Viejo, a partir de la compuerta del mas Carles, se transforma en múltiples brazos y los tres principales son: la acequia del Molí de Pals, el arroyo “riera nova” (que proviene de Peratallada) y el Restallador.